Los suspiros que provienen de lo profundo, el terror que viene de las sombras, el miedo a lo desconocido, y el horror creado por el mismo hombre. Entra a la caverna silenciosa, donde las sombras amorfas se mueven sigilosas, murmurando secretos mortales. Entra, y contempla el abismo, mientras este te mira a ti.
martes, mayo 10, 2011
HAY SANGRE EN LA NIEVE
Había una vez, en un lugar muy lejano rodeado de bosques vírgenes y ríos limpios, una hermosa ninfa. Una criatura cuyo hermoso rostro paralizaba cualquier alma que la contemplara. Ella era dueña de unos ojos de resplandor incomparables, que hipnotizaban al que los admirara, y llenaba de paz a quien los recordaba. Una damisela con una voz mágica, dulce como la miel y suave como la brisa de primavera. Cuando cantaba provocaba la envidia de los pajarillos y la adoración de los párvulos. De dicción impecable, y vocabulario extenso, capaz de conversar con todos sin resultar altanera ni insultante. Esta chica caminaba con la elegancia de los cisnes, deslumbrando a los caballeros y atrayendo la buena envidia del resto de las jóvenes. Realmente era una joven esplendorosa, a quien admiraba a lo lejos, consciente de la finitud de su hermosura. Era horrible pensar que los años en su crueldad, marchitarían su magnificencia. Y como me resultaba imposible pensar que con el pasar del tiempo terminaría su perfección, logre que dejara de envejecer en un acto de fe.
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